Agua de la red versus agua mineral: leyes y negocios se cruzan

EL ANALISIS DE JOSE MARÍA VALS.

José María Vals
Dos leyes autonómicas han encendido las luces de alarma en el sector del agua mineral envasada. Las dos normas han sido enviadas a los parlamentos de Andalucía y Baleares por motivos muy diferentes, pero tienen un aspecto en común: obligarán a los establecimientos de hostelería (bares y restaurantes) a ofrecer agua del grifo gratis a todos sus clientes. Y eso va contra los intereses de una industria, la del agua envasada, que ha visto cómo se recuperaban sus ventas en los últimos años tras una etapa de dura crisis, entre 2010 y 2013.
Los dos caminos por los que estas nuevas normas han llegado a los respectivos parlamentos autonómicos son: la vida sana en el caso andaluz y los residuos de plástico en Baleares. En Andalucía, donde según datos oficiales hay un 16,6% de la población adulta y un 23% de la infantil con problemas de obesidad, la Junta aprobó este mes de enero el proyecto de Ley para la Promoción de una Vida Saludable y una Alimentación Equilibrada. En Baleares, por su parte, el gobierno autonómico cerró este mes de marzo el plazo de información pública de una Ley de Residuos y Suelos Contaminados, que prevé acabar con el comercio de productos desechables de plástico en 2020.
En ambos textos legales, aún sin aprobar en sus respectivos parlamentos, se prevé la obligatoriedad de que los establecimientos de hostelería ofrezcan a sus clientes agua del grifo de forma gratuita. En el caso andaluz se trata de volver a la “cultura mediterránea” de combatir la sed con agua, en lugar de con refrescos u otro tipo de bebidas azucaradas o edulcoradas. En Baleares, lo que se persigue por parte del Gobierno autonómico es evitar el uso de recipientes de plástico. Los dos promueven también la colocación de fuentes públicas en las calles para que se pueda acceder sin problemas al agua potable de la red de abastecimiento de las ciudades.
Aunque los dos objetivos son muy diferentes, lo cierto es que ambos confluyen en la promoción del agua potable de la red pública, lo cual, si acaba convirtiéndose en hábito para los habitantes andaluces y baleares, así como para los turistas que visitan ambas comunidades, puede significar un descenso en las ventas de agua envasada, justo cuando grandes marcas habían apostado por este negocio viendo el auge de ventas de los últimos años.

“El sector del agua mineral envasada factura en España alrededor de mil millones de euros anuales que se quedan prácticamente en su totalidad en el mercado interior”

 


EL SECTOR EN CIFRAS

El sector del agua mineral envasada factura en España alrededor de mil millones de euros anuales que se quedan prácticamente en su totalidad en el mercado interior, ya que la exportación apenas supone el 3% del total.
Del conjunto de ventas nacionales, un 70% van destinadas a las compras que hacen los españoles para sus hogares. El 30% restante se consume en establecimientos de hostelería y máquinas de vending. Con este reparto, se puede asegurar sin temor a errar que los bares y restaurantes españoles mueven unos 300 millones de euros anuales en ventas de agua mineral envasada.
A esto se añade que, según los datos del último Informe de Consumo de Alimentos en España, elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, “las Comunidades Autónomas más propensas a su consumo son: Islas Canarias, Islas Baleares, así como Comunidad Valenciana y Cataluña, mientras que del lado contrario se sitúan Comunidad de Madrid, País Vasco y la Comunidad Foral de Navarra”. Es decir que una de las zonas con mayor consumo (Baleares), fomentará el agua de la red frente a las botellas de agua mineral. Justo enfrente, el Canal de Isabel II (dependiente de la Comunidad de Madrid) incluye en su publicidad corporativa el dato de que Madrid es la región donde menor es el consumo de agua mineral, precisamente por la alta calidad del agua de la red de abastecimiento.
En España existen en estos momentos unas 80 empresas que comercializan el agua de casi 170 manantiales con licencia administrativa para envasarla y ponerla en el mercado. En el proceso de envasado, distribución y venta trabajan unas 4.500 personas según datos del sector. Por otra parte, de acuerdo con los datos contratados por la Comisión Europea, España tiene una red de abastecimiento de agua potable que es apta para el consumo humano prácticamente en el 100 por 100 de los puntos de acceso, salvo incidentes puntuales provocados por averías o fenómenos naturales adversos que contaminen las instalaciones.

 


CONSUMO CRUZADO

Pero, visto que el consumo por persona y año de agua mineral en España ha vuelto a recuperar la cota de los 120 litros de media, algunas grandes compañías han puesto sus ojos en este sector como palanca para crecer en el mercado de bebidas mientras que inversores financieros también se han lanzado a la caza de instalaciones rentables. Una de las pioneras fue Coca Cola, que entró en el sector en 2002 de la mano de su marca aquaBona. En los últimos años han sido las cerveceras las que han tomado posiciones.
Comenzando por estas últimas, quizás haya que incluir entre las pioneras a la Corporación Hijos de Rivera S.L., un grupo familiar gallego, nacido en 1906 de la mano de un “indiano”, José María Rivera Corral, que regresó de México y fundó la cervecera Estrella de Galicia. Más o menos cuando Coca Cola se lanzaba al mercado del agua con aquaBona, la corporación propietaria de Estrella de Galicia se hacía con la propiedad de Cabreiroá, un manantial de la localidad ourensana de Verín, que ahora se distribuye por toda España y que tiene un mercado importante en los establecimientos de hostelería donde se comercializa su cerveza. Este grupo es propietario también de Aguas de Cuevas (un manantial de Asturias adquirido a Central Lechera en 2007) y de Aguas del Pilar, un manantial de Loja (Granada), adquirido en 2015 y que comercializa la marca Fontarel.
Algo más tarde, en 2003, el grupo Osborne llegaba a un acuerdo de compra de Agua de Solán de Cabras (en Cuenca). Tras poco más de ocho años gestionando este manantial, y tras haber incrementado su facturación en un 70% gracias a la nueva imagen del agua mineral de la botella azul, Osborne se la vendía en 2011, en plena crisis de este negocio, al grupo San Miguel-Mahou. Desde entonces, esta importante cervecera es la dueña de esta emblemática marca de agua mineral. Los consumos cruzados de cerveza y agua envasada en los establecimientos de hostelería se han convertido en un auténtico motor de crecimiento de facturación para estos grupos.

 


EL CONSUMO EN LOS HOGARES

Pero, ¿qué pasa con el agua mineral que se compra para los hogares? Según los datos del Ministerio de Agricultura, el 54,6% de las ventas se realizan en supermercados y autoservicios. Un 16,8% tiene como protagonistas a las grandes superficies y el resto se comercializa a través de supermercados de descuento (16,6%) y otros canales.
Las grandes superficies tienen sus propios proveedores de agua para marca blanca, como Carrefour, que utiliza el manantial Fuente Arquillo (Albacete), al que también le encarga sus botellas de marca blanca la cadena de supermercados de descuento de origen alemán Lidl. El manantial Font Agudes (Valencia) suministra a Mercadona, cadena que es propietaria también de un manantial en San Miguel del Camino (León). Aldi, por su parte, tiene como proveedor al manantial Fuentejara (Toledo). El Corte Inglés envasa su agua de marca blanca Aliada con la procedente del manantial de San Joaquín (Salamanca) y la cadena de supermercados DIA utiliza los manantiales de Fuente Primavera en San Antonio de Requena (Valencia).
Y junto a todo esto, que no es más que el movimiento de los mercados de alimentación y bebidas en torno al negocio del agua envasada, los inversores financieros también han comenzado a ver posibles plusvalías en este sector. Un ejemplo claro es la entrada del fondo Weston Hill Asset Management, que en 2016, cuando la crisis comenzaba a ser historia pero había dejado tocados a algunos de sus protagonistas, adquirió el manantial y la planta de embotellado de Corporación Pascual en Folgoso de la Ribera (León).